
No subí yo me subieron a las montañas
Durante algún tiempo quise probar subir a las montañas, Como lo hacen los alpinistas. No es que sintiera afición, la verdad, pero me arrastraron las compañías.
Allí me vieron preparada con todo lo que se necesita.
Cargada como un burro, de todo metía en la mochila.
Grampones, piolet linterna, la cuerda, el mapa la brújula enorak gorro guantes
Paranieves, varios pares de calcetines, el saco de dormir y alguna muda de ropa, botiquín también el fogoncito y la comida.
Dirigiéndome a la excursión, yo me preguntaba.
¿A donde iba yo de esa guisa? Si no estaba nada preparada, las piernas no aguantaban y mi físico claro me lo decía.
Pero bueno, me metieron en esto de subir montañas y he pisado alguna cima. En España en Francia y también en Suiza
De las que guardo un gran recuerdo.
Sentir ¿Qué sentía?
Muchas veces miedo, del vértigo que tenia.
Y cuando llegas arriba, Alegría mucha alegría. Pero hace tanto viento y frió, que solo te quedas el tiempo de hacer unas fotografías.
Te comes una naranja si la tienes unas cuantas almendras un par de galletas, y a bajar, no sea, que te coja el mal tiempo.
Bonito? Si es bonito. No digo yo que no.
Preciosa la perspectiva.
Las imágenes que guarde en mi retina. Muy lindas,
lastima no tener maquina digital en su día.
No subí yo, me subieron, los amigos con los que iba. Como soy llorona, derrame alguna que otra lagrimita.
Reconozco que no es para mí.
Se lo dejo a los montañeros de verdad.
A los que aman ese mundo y no les importa perder la vida.
Ellos saben el respeto que tienen que tener a la montaña y que siempre estas expuesto.
Cualquier pequeño cambio en el clima todo lo cambia. Por eso tienes que saber muy bien lo que haces. Si quieres subir montañas.
Prepárate bien, lo que más necesitas es buena forma física.